Un arte urbano, el arte gótico

El estilo gótico se originó en el norte de Francia durante el siglo XII, y acabó por imponerse en la mayor parte de Europa. Los burgueses ya no se conformaron con el románico, simple y sólido, y quisieron mostrar el poder y la riqueza de sus ciudades con este nuevo estilo, que se manifestó en las construcciones y en las esculturas y los vitrales que la decoraban. El gótico fue, por lo tanto, un estilo urbano y burgués.

Las catedrales fueron los edificios góticos más característicos. La Catedral de Amiens es la más alta de todas las catedrales góticas de Francia. Data del siglo XIII, y si bien ha sufrido modificaciones a lo largo de los últimos siglos, es un claro ejemplo de arte gótico desarrollado durante la Edad Media.

La estética del gótico:

Los edificios góticos son ante todo luminosos: representan el triunfo de la luz frente a la oscuridad. El empleo del arco apuntado u ojival, de las nervaduras en las bóvedas y de la descarga del peso de los muros sobre pilares y arbotantes exteriores hicieron posible aumentar la altura de los edificios y abrir en sus muros grandes ventanales que permitiesen la entrada de la luz. Esta apertura a la luz natural se suaviza gracias al empleo extraordinarias vidrieras de colores (vitrales), que constituyen en sí mismas una de las maravillas del gótico.

Palacios

Dentro del área urbana, comenzaron a construirse palacios, que desempeñaban la función de residencia permanente del rey o del noble propietario. Los palacios públicos, universidades y otros edificios públicos se relacionan con el crecimiento urbano y nuevas organizaciones civiles y políticas. El gótico en Italia se caracteriza por el predominio de lo horizontal, a diferencia del francés.

 

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *